El Mirasol de Boedo

Un histórico restaurante que abrió sucursales en otros barrios.

Un lugar con historia que ofrece al visitante un viaje en el pasado y cuya ambientación se mantiene desde sus inicios, allá por 1967. La empanada frita de la casa es imbatible. Las mollejas y los chinchulines de cordero expresan sabores que no son fáciles de encontrar en la ciudad. El matambre de la casa, la entraña entera, el asado especial, el baby beef de 1 kg, la colita de lomo son algunas de las especialidades de este restaurante. Tiene 7 variantes de papas fritas y 14 combinaciones de ensaladas.

Sucursales:

  • Boedo 136 - Boedo.
  • Av Alicia Moreau de Justo 202 - Puerto Madero.
  • Posadas 1032 - Retiro.

 

 

 

 

La Cabrera

Un lugar que creció rápidamente por la calidad de su comida.

La Carnicería

Un restaurante pequeño para paladares refinados.

La Choza De Gascón

Una clásica parrilla porteña con platos abundantes y postres para golosos.

La Dorita de Enfrente

Una parrilla con ambientación de bodegón que tiene varias sucursales.

La Más Querida

Una apuesta por la innovación.

La Mezzetta

Comer “de parado” los gustos más tradicionales.

La Moderna

De los fundadores de la clásica pizzería La Continental.

La Posta de Achaval

Una esquina emblemática del barrio de Caballito.

La Posta de Antonio

Todo lo que uno elige sale en el punto pedido y, además, es muy rico.

Las Cuartetas

Un clásico de la pizza al corte del microcentro.

Los Campeones

Todo un emblema de la identidad de Barracas.

Los Inmortales

Una fórmula ganadora en el tiempo.