Don Zoilo

Platos abundantes y mozos de oficio que saben orientar al cliente.

Un lugar que se llena los fines de semana y no acepta reservas. La fórmula es relativamente simple: buenas carnes, puntos de cocciones acertados y porciones abundantes. Los camareros son de oficio y orientan bien al cliente. Es conveniente arrancar con algunas achuras y luego probar los cortes de la casa: entraña, colita de cuadril, asado de tira, bife ancho y angosto no fallan nunca. Las papas fritas y las ensaladas son buenas. Además, hay platos del típico recetario porteño.

Fecha de inauguración: 1989
Especialidad: ojo de bife, bife de chorizo, asado
 

 

VIALE, LUIS 501

Besares Parrilla Urbana

La gran parrilla, a la vista e iluminada, es la protagonista del salón.

Cabaña Las Lilas

Carne de primera calidad y gran selección de vinos para acompañarla.

Club El Don

Además de los cortes de carne tradicionales, ofrece muy buenas entradas.

Don Julio

Obtuvo el puesto 21 de los “Mejores 50 Restaurantes de América Latina” en 2016.

El Desnivel

Es el clásico bodegón con parrilla del barrio: familiar y ruidoso.

El Ferroviario

Tiene porciones muy abundantes y precios lógicos.

El Mirasol de Boedo

Un histórico restaurante que abrió sucursales en otros barrios.

El Obrero

A principios del siglo XX, los obreros inmigrantes podían comer ahí a precios accesibles.

El Pobre Luis

Creada por un uruguayo, ofrece especialidades de su país como las pamplonas.

Estilo Campo

Para sentirse en una estancia de campo con vista al río.

Gran Parrilla Crámer

Se destaca por sus provoletas y variedad de brochettes

Happening

Un restaurante elegante que ofrece carne de calidad y excelentes guarniciones.