Hoy Puerto Madero es uno de los polos gastronómicos más reconocidos de Buenos Aires, con restaurantes, hoteles, paseos y una intensa vida urbana frente al Río de la Plata. Pero no siempre fue así. Antes de convertirse en uno de los lugares más visitados de la Ciudad, era un área caracterizada por docks abandonados. La historia de Puerto Cristal se remonta a aquellos primeros años.
En 1995, cuando Puerto Madero todavía estaba lejos de ser el distrito gastronómico que conocemos, dos inmigrantes decidieron abrir allí un restaurante. La propuesta inicial era sencilla y muy propia de la época: pizzas y picadas. El gran atractivo estaba también afuera del plato: sentarse al aire libre, tomar un aperitivo frente al río y disfrutar de un paisaje que todavía tenía algo de descubrimiento.
Con el crecimiento de esta zona de la Ciudad, la apertura de nuevos restaurantes y la llegada cada vez mayor de turistas, Puerto Cristal también fue evolucionando: se convirtió en un restaurante de cocina internacional, con especial protagonismo de pescados y mariscos.
Entre sus propuestas se encuentra además un menú de mediodía de lunes a sábado, que incluye entrada, plato principal y postre, una alternativa interesante para quienes quieren hacer una pausa durante un recorrido por la zona.