Desde 1943, Cervecería López forma parte de la historia de Villa Ortúzar. Con el paso de las décadas, este enorme bodegón sigue conservando intacta la esencia que lo convierte en clásico.
Un ambiente cálido y tradicional, con una propuesta que se caracteriza por las porciones generosas, los sabores reconocibles y la mesa como punto de encuentro. Se destaca la calidad de la carne, tierna y sabrosa. El bife de chorizo Asturias, por ejemplo, es un imperdible: pensado para compartir y acompañado por morrón, panceta y dos huevos fritos. La tortilla española también merece un lugar destacado en la lista de lo que hay que probar.
Una parada ideal para quienes quieren descubrir ese Buenos Aires gastronómico que permanece lejos de las modas: platos abundantes, recetas con historia y una atención cercana.