El Tropezón

Es uno de los cinco restaurantes más antiguos de Buenos Aires y, desde sus inicios, tuvo un destino claro: convertirse en un sitio emblemático.

Fundado en 1896 por el asturiano Manuel Fernández y el gallego Ramiro Castaño, dos inmigrantes españoles, El Tropezón es un punto de encuentro donde la gastronomía y la cultura dialogan sin apuro.

Su nombre no es casual: “tropezón” se refiere a pequeños trozos de jamón, garbanzos, porotos u otras legumbres que enriquecen sopas, caldos y guisos. Una palabra que huele a cocina casera, a plato abundante, a tradición compartida. Y si hay una especialidad que sintetiza ese espíritu es el puchero de gallina, plato insignia del lugar e inmortalizado incluso en un tango de Roberto Medina.
 

Historia y presente

Sus mesas fueron testigo de tertulias memorables. Por allí pasaron figuras como Federico García Lorca, Carlos Gardel —que ocupaba la mítica mesa 48—, Aníbal Troilo, Lola Membrives, Azucena Maizani, Aníbal Troilo, Ricardo Balbín, Alfredo Palacios, Libertad Lamarque e Hipólito Yrigoyen, entre tantos otros artistas, políticos y personalidades que hicieron de este restaurante un escenario informal de la vida cultural porteña.

Aún así, estuvo cerrado durante 34 años. Hasta que en 2017, volvieron a reinaugurarlo con el compromiso de honrar su legado. Dos años después, fue declarado Sitio de Interés Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.
Hoy, la propuesta es clara y atemporal. Un lugar para un café a media tarde, un aperitivo al caer el sol, una cena familiar después del teatro o una sobremesa larga entre amigos. 

 

CALLAO AV. 248

4371 5046

eltropezonrestaurant.com.ar

Lunes a viernes, de 8 a 1 h. Sábados, de 12 a 1 h. Domingos, de 12 a 16 y de 20 a 00 h.

Il Matterello

Este restaurante de pastas y recetas italianas nació en un conventillo remodelado de La Boca y luego se expandió también a Palermo.

La Brigada

Una atmósfera cálida y nostálgica, donde tradición, gastronomía y cultura porteña se encuentran en cada mesa.

La Estancia, Asador Criollo

Un lugar a metros del Obelisco, en los que los costillares giran al calor de las brasas.

La Más Querida

Una apuesta por la innovación.

La Mezzetta

Comer “de parado” los gustos más tradicionales.

La Moderna

De los fundadores de la clásica pizzería La Continental.

La Posada de 1820

De posada a restaurante, una esquina que mantiene el encanto del paso del tiempo.

La Posta de Achaval

Una esquina emblemática del barrio de Caballito.

Las Cuartetas

Un clásico de la pizza al corte del microcentro.

Lo de Jesús

Cortes a la parrilla, platos de bodegón y una cuidada selección de vinos.

Los Campeones

Todo un emblema de la identidad de Barracas.

Los Inmortales

Una fórmula ganadora en el tiempo.