Zum Edelweiss

El restaurante con origen suizo alemán que se convirtió en un clásico de Buenos Aires y nació antes que el mismísimo Obelisco.

Ubicado en el corazón del barrio de San Nicolás, en el eje central de Buenos Aires y a pasos del Teatro Colón, Zum Edelweiss —cuyo nombre rinde honor a la clásica Flor de los Alpes— forma parte del patrimonio vivo de la gastronomía y la cultura porteña. 

Su historia comenzó en 1907 sobre la calle Cerrito, pero las transformaciones urbanas de la década de 1930 y el posterior ensanche de la Avenida 9 de Julio obligaron a su reubicación. Fue así como en 1933 el restaurante se estableció definitivamente en Libertad 431, consolidándose como un punto de encuentro insustituible para la vida social de la zona.

Al momento de abrir sus puertas en su dirección actual, al paisaje urbano le faltaba un hito fundamental: recién tres años más tarde, en 1936, se erigiría el icónico Obelisco ideado por el arquitecto Alberto Prebisch, a apenas cien metros. 

Este clásico comedor supo atravesar los cambios sin perder su mística, manteniéndose hasta hoy como una parada emblemática dentro del circuito teatral y nocturno del centro porteño y haciéndose conocido como “el clásico del Colón”, siendo uno de los elegidos para continuar la noche después de una función de ópera, ballet o teatro.

Su lema, “un lugar para mirar y ser mirado”, resume el espíritu que lo habita. Su ubicación y su impronta lo posicionaron como punto de encuentro de artistas, celebridades, políticos, juristas y habitués de la vida cultural de Buenos Aires.
 

Algo de historia

Todo comenzó cuando un inmigrante suizo-alemán decidió instalar en Buenos Aires los sabores de su tierra. Aquello quedó marcado en el ADN de la propuesta, que todavía define buena parte de su identidad gastronómica. La carta combina especialidades centroeuropeas con sabores criollos y contemporáneos. 

Más tarde, el restaurante pasó a manos de la familia Masciarelli, que continúa al frente del emprendimiento desde hace generaciones. 
 

 

LIBERTAD 431

@zum_edelweiss

Lunes a domingos, de 12 a 16 y de 19 a 00 h.

1893

Tiene un menú con 31 variedades de pizzas.

36 Billares

Este café es un testigo privilegiado de Buenos Aires desde fines del siglo XIX. Diversión en continuado con el marco de una ambientación tradicional.

Albamonte Ristorante

Desde abril de 1958, es parte de la historia gastronómica porteña. Tradición, calidad y trato familiar.

Antigua Tasca de Cuchilleros

Una parrilla clásica en una casona de adobe del siglo XVIII, la más antigua que se conserva en toda la Ciudad.

Banchero

Los creadores de la “fugazzeta”.

Bar El Colonial

Este edificio conserva algunos ladrillos de la época colonial, hechos con barro y paja secados a horno.

Bar El Estaño 1880

Café y restaurante del barrio xeneize, enraizado en la zona desde 1880.

Bar El Federal

El edificio donde se encuentra El Federal, en el corazón de San Telmo, data del siglo XIX.

Burgio

Fidelidad a la tradición y a la receta original.

Café El Banderín

Un café histórico que cumple una doble función: también es un museo de banderas de fútbol.

Café Ocho Esquinas

En “la triple frontera” porteña, el café se destaca por su famoso jamón crudo, sus especialidades alemanas y su cerveza tirada.

Campobravo

Un restó de carnes y pastas, con opciones keto y veganas, en la que toda la carta es 100% libre de gluten.