Disfrutá de la naturaleza en el centro geográfico de la Ciudad: un lago con patos y peces, una isla artificial, y una antigua arboleda. Además, el anfiteatro a cielo abierto más grande del país.
Funciona en la que fue la casa del artista. Un destino imperdible para los amantes del arte y la cultura.
Emblema del barrio, en él descansan porteños que construyeron la historia de la Ciudad.
Está ubicado en un edificio histórico de Buenos Aires de más de 150 años.
Este café es un testigo privilegiado de Buenos Aires desde fines del siglo XIX. Diversión en continuado con el marco de una ambientación tradicional.
Reconocida por su imponente arquitectura, se destaca su mítico mirador; posee un valor cultural incalculable.
La casa central está en Taiwán y tiene centenares de monasterios repartidos por el mundo. En Buenos Aires, abrió sus puertas en 1997.
La Confitería del Molino viene siendo testigo de los últimos cien años de la Ciudad.
Un paseo familiar donde se propone al visitante comprender la importancia de la conservación de nuestras especies y sus ambientes
Su trazado esconde varios desafíos para quienes visitan la cancha.