A partir del 20 de marzo de 2020 y por el Decreto 297/20, todo el país ingresó en un período de

aislamiento social, preventivo y obligatorio.

¿Qué significa?

Que no podés salir de tu domicilio o alojamiento en la Ciudad más que para aquellas actividades

previstas en cada una de las fases del plan integral de puesta en marcha de la Ciudad de Buenos Aires.

Si no cumplís con estas normas, estás cometiendo un delito.


En caso de haber viajado a un país donde circula el virus o haber tenido contacto con

algún enfermo, debés permanecer durante 14 días en aislamiento.

Y si además tenés algunos de los síntomas, llamá gratis al 107


Para más información, mandá un correo electrónico a turismo@buenosaires.gob.ar

Cafe Tabac

La historia secreta del cadáver de Eva Duarte empezó a develarse en una mesa de Tabac…

En la elegante esquina de Avenida del Libertador y Coronel Díaz, barrio de la Recoleta en su exacto límite con el de Palermo, el Caffé Tabac adquiere, desde 1969, verdadero protagonismo urbano.

Este buen lugar tiene una clientela fiel, generalmente de la zona. Muchos habitués son saludados por los mozos con verdadera familiaridad. El salón se muestra muy luminoso. Todo es armonía.

Una interesantísima situación político-literaria ocurrió en el Café: la historia secreta del cadáver trashumante de Eva Duarte empezó a develarse en una mesa de Tabac. Una medianoche de invierno de 1989, Tomás Eloy Mártínez, autor de la novela Santa Evita, recibió un llamado telefónico. Era el coronel Héctor A. Cabanillas (luego en la novela de Martínez sería Tulio Ricardo Corominas), el hombre que había manejado el “Operativo Traslado” de los restos de Evita a lugar seguro. Se citaron en Tabac. Allí, Martínez se encontró con Cabanillas (Corominas) y con Jorge Rojas Silveyra, embajador en España en los tiempos de Alejandro Lanusse. Rojas fue el encargado de devolver a Perón el cuerpo de Eva después de décadas de silencio. Había otro testigo que la cautela del novelista decidió llamar “Maggi”. El autor recibió toda la documentación que tenían en sus manos, porque “el secreto los ahogaba”.

Respecto al salón del Café, los sutiles desniveles del cielorraso, en correspondencia con la barra, dan dinamismo al espacio. Las cuatro arañas de bronce con cuatro lámparas cada una, junto a las seis tulipas con vidrio esmerilado, los logos Caffé Tabac en las vidrieras y los dobles cortinados, rojizos unos y naturales otros, con detalles de pasamanería, colaboran con su presencia en el elegante clima del local.

Se puede disfrutar, bien acompañado, porque es para compartir, el Té del encuentro: café o té en hebras con leche y masas finas, brownies, tostadas, manteca, mermelada, rosca de nuez, budín inglés, torta, chip de jamón y tomate, tostado mixto, fosforito de jamón crudo y queso, medialuna de jamón y queso, más jugo de naranja.

 

DEL LIBERTADOR AV. 2300

4802 1191

Café Los Galgos

Entrañable café de los hermanos Ramos, es uno de los clásicos del centro.

Café Mar Azul

Presenta un sector revestido con vidrios pintados de los que ya no quedan muchos en la ciudad...

Café Margot

Perón entró al bar para probar el sandwich de pavita del que tanto le habían hablado.

Cafe Nostalgia

En el interior, las sillas y mesas tipo Thonet y la barra de madera aportan calidez...

Café Ocho Esquinas

En “la triple frontera” porteña, el café se destaca por su famoso jamón crudo, sus especialidades alemanas y su cerveza tirada.

Café Olimpo

Inspiró su nombre en el equipo de fútbol que jugaba justo en frente…

Café Roma (Balvanera)

Café Roma (La Boca)

Un café notable que combina el estilo barrial con el anticuario.

Café Thibon

La familia Thibon se dedicaba al cultivo de la vid en su Francia natal y trajo a Buenos Aires en 1935 sus conocimientos sobre el tema.

Café Tortoni

En sus mesas se sentaban personalidades como Gardel, Lorca, Borges y Cortázar.

Café Victoria

Entre los políticos que pasaron por Café Victoria tres llegaron a ser presidentes constitucionales…