Su ubicación es un secreto a voces y hay que reservar porque siempre está llena.
Constituye una de las principales salas del país, después del Colón.
Comer “de parado” los gustos más tradicionales.
Tiene porciones muy abundantes y precios lógicos.
Su trazado esconde varios desafíos para quienes visitan la cancha.
La amalgama de lo tradicional y la vanguardia.
Un pequeño local y mucha pizza.
Tiene un menú con 31 variedades de pizzas.
La reversión de la pizza romana.
Una apuesta por la innovación.