¡El sábado 23 de mayo, el Obelisco cumple 90 años y vamos a festejarlo!
Te esperamos para celebrar la Noche del Obelisco. Habrá show de mapping, visitas guiadas en las que se sortearán pases para ascender a la cúpula, música en vivo y una edición especial de Corrientes 24 h.
- Sábado 23 de mayo -
El Obelisco será el lienzo en el que se proyectará un mapping con imágenes históricas pertenecientes al archivo fotográfico del Museo de la Ciudad de Buenos Aires. A su vez, en el escenario, ubicado sobre Av. Corrientes, entre Libertad y Cerrito, se presentarán shows musicales desde las 21 h. Agendá al cronograma:
21 h. y 22 h. Orquesta Mahler en vivo y show de mapping 3D.
23 h. Show Por siempre Astor.
00 h. Show de Joaco Burgos, con repertorio de rock nacional.
1 h. No NaMe Djs.
Para celebrar los 90 años del Obelisco, la Av. Corrientes se transformará en un gran escenario urbano y cultural, con actividades desde Av. Callao hasta Cerrito.
No te pierdas las intervenciones artísticas, música en vivo, artistas itinerantes, lecturas y activaciones culturales.
Además, habrá restaurantes, bares y teatros abiertos hasta 02 h.
En el sector peatonal de Av. Corrientes, vas a encontrar una experiencia inmersiva para recorrer las nueve décadas de historia del Obelisco. Cada estación representará una época distinta de la vida cultural porteña, combinando ambientación, música, personajes e intervenciones performáticas:
1930 – La creación del Obelisco | Entre Callao y Rodríguez Peña. Se reproducirán noticias radiales de la época sobre la construcción del Obelisco, acompañadas por personajes caracterizados como canillitas que repartirán diarios alusivos.
1940/50 – Tango | Entre Rodríguez Peña y Montevideo. Una intervención sonora con música en vivo, con bandoneonista y pareja de baile representando la tradición tanguera.
1960 – Disco y psicodelia | Entre Montevideo y Paraná. Espacio escenográfico inspirado en la estética de los años 60, con personajes caracterizados y ambientación visual de época.
1970 – Cultura DJ y vinilos | Entre Paraná y Uruguay. Estación sonora con DJ en vivo con vinilos y música representativa de la década.
1980/90 – Cultura pop y neón | Entre Uruguay y Talcahuano. Intervención visual con escenografía lumínica, neones y personajes inspirados en la estética de los años 80 y 90.
2000 – Cultura urbana contemporánea | Entre Talcahuano y Libertad. DJ en vivo con música de los años 2000 y performers caracterizados que acompañarán la propuesta estética del inicio del siglo XXI.
Te invitamos a un paseo gratuito en el que conocerás detalles impactantes de la creación del Obelisco. Habrá dos salidas; a las 15 y a las 18 h. Sólo con reserva previa.
Al finalizar cada visita guiada, sortearemos 4 pares de entradas respectivamente para que puedas disfrutar de la Experiencia Mirador, subir a la cúpula del Obelisco y tener Buenos Aires a tus pies.
El Obelisco es el mayor emblema de la Ciudad de Buenos Aires. Fue inaugurado el 23 de mayo de 1936 en homenaje al cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires., y se alza exactamente en el lugar donde se izó por primera vez la bandera nacional en la Ciudad.
Es obra del arquitecto Alberto Prebisch, uno de los principales exponentes del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex.
Con una altura de 67,5 metros, una base de 6,8 metros por lado y un peso aproximado de 170 toneladas, domina la intersección de dos de las avenidas más icónicas de la Ciudad: la 9 de Julio, conocida como la más ancha del mundo, y Corrientes, epicentro de la cultura y el entretenimiento. Tiene una única puerta de ingreso —orientada hacia el oeste, sobre la Av. Corrientes— y culmina con un mirador con cuatro ventanas orientadas hacia los cuatro puntos cardinales.
Desde 2025, y después de un importante trabajo de acondicionamiento y puesta en valor, funciona Mirador Obelisco. Se trata de un verdadero atractivo turístico que permite disfrutar de la experiencia de ingresar a este ícono de Buenos Aires y llegar hasta su cúpula mediante un ascensor vidriado.
Desde allí, a casi 70 metros de altura, se accede a una postal única de Buenos Aires a través de sus cuatro ventanas estratégicamente ubicadas.
La construcción de este emblema porteño guarda un dato asombroso: apenas tomó 31 días. Participaron 157 operarios que trabajaron a una velocidad récord para la época.
Pero toda la obra fue muy resistida y, tres años después de su inauguración, el Concejo Deliberante votó su demolición argumentando razones estéticas, económicas y de seguridad.
La decisión fue cuestionada por el presidente Roberto Ortiz y finalmente terminó siendo vetada por el entonces intendente Arturo Goyeneche.
Hoy es el ícono de la Ciudad de Buenos Aires y un imperdible para los 9 millones de turistas que llegan cada año.
Recorré el barrio de San Nicolás.