Diferentes comunidades dejaron su huella y también su arquitectura.
La carta ofrece propuestas innovadoras en cócteles y gastronomía.
Construcciones altas y de techos abovedados completan el eclecticismo porteño.
Existen diversas maneras de arribar a la Ciudad: en avión, en ómnibus, en tren, en barco, en crucero o en auto.
Una buena opción tanto para el día como para la noche.
Su decoración refinada te hace sentir que estás en un palacio.
Durante la década del 30 floreció un estilo simple, de líneas rectas y presente en diferentes barrios.
El Palacio de los Lirios y el Casal de Catalunya son emblemas de un estilo con curvaturas y el sello de Gaudí.
Es ideal para los amantes del jazz.
Ofrece una vista única de la ciudad, sobre todo al atardecer.