A partir del 20 de marzo de 2020 y por el Decreto 297/20, todo el país ingresó en un período de

aislamiento social, preventivo y obligatorio.

¿Qué significa?

Que no podés salir de tu domicilio o alojamiento en la Ciudad más que para aquellas actividades

previstas en cada una de las fases del plan integral de puesta en marcha de la Ciudad de Buenos Aires.

Si no cumplís con estas normas, estás cometiendo un delito.


En caso de haber viajado a un país donde circula el virus o haber tenido contacto con

algún enfermo, debés permanecer durante 14 días en aislamiento.

Y si además tenés algunos de los síntomas, llamá gratis al 107


Para más información, mandá un correo electrónico a turismo@buenosaires.gob.ar

Buenos Aires por tu cuenta
Si venís a la ciudad solo, Buenos Aires te ofrece múltiples propuestas para que pases días inolvidables.

Viajar es siempre una magnífica experiencia. Hacerlo solo es, además, una excelente oportunidad de encontrar un espacio de introspección y de relax, sin más obligaciones que hacer lo que tenés ganas en cada momento. ¡Te dejamos cinco propuestas para que disfrutes de Buenos Aires por tu cuenta!

Los encantos del Casco Histórico 

Hay lugares de Buenos Aires que no se pueden dejar de conocer. Muchos de ellos se encuentran en el Casco Histórico de la ciudad. Con sus principales atractivos ubicados entre Monserrat y San Telmo, allí se encuentran los sitios de Buenos Aires que más se relacionan con la historia del país: el Cabildo, la Casa de Gobierno, la icónica Plaza de Mayo y la Manzana de las Luces son los imperdibles de esta zona. Si no es tu primera vez en la ciudad y ya conocés estos lugares o si simplemente tenés ganas de conocer más, hay muchos otros espacios para descubrir: el Palacio de la Legislatura, la iglesia San Ignacio de Loyola, el Museo de la Ciudad y el mirador de la Galería Güemes. Como extra, podés conocer algunos rincones secretos que te van a sorprender.

Un oasis en plena ciudad

La Reserva Ecológica Costanera Sur es el mayor espacio verde de la Ciudad de Buenos Aires. Es uno de los paseos preferidos por porteños y turistas para caminar, andar en bicicleta, trotar, hacer senderismo o simplemente pasar unas horas de relax en plena metrópolis. A tan solo diez minutos del microcentro porteño, en sus 350 hectáreas tenés la posibilidad de conocer las más de 2000 especies que pueden verse desde sus seis senderos -entre plantas, aves, hongos, insectos, tortugas, lagartos y coipos-. Como si fuera poco, se calcula que en una visita de dos horas podés avistar al menos 50 aves diferentes. 

Un imperdible: librería Ateneo Grand Splendid

En el barrio porteño de Recoleta se ubica, según National Geographic, la librería más hermosa del mundo: el Ateneo Grand Splendid. Erigida sobre el antiguo cine teatro Grand Splendid, conserva su antiguo esplendor y elegancia, con su cúpula decorada con frescos, sus barandas originales y su decoración intacta. Este sereno templo de los libros es un lugar ideal para disfrutar de un café -en el bar ubicado en su antiguo escenario- y leer tranquilamente alguno de sus ejemplares. También se pueden aprovechar los sillones que están a ambos lados de la sala principal o bien ubicarse en los exclusivos palcos que funcionan como pequeñas salas de lectura. Para completar la experiencia, se puede visitar el piso superior, que está dedicado a muestras y exposiciones.

Caminar Buenos Aires

Pocas cosas son más efectivas para conocer una ciudad que caminarla de punta a punta. Buenos Aires te ofrece la posibilidad de recorrerla con un guía, participando de las visitas guiadas de Trekking Urbano. Las opciones son tres: un paseo de 5 km a recorrer en cuatro horas, un recorrido de 8 km en seis horas o sumarte al desafío de caminar 18 km en 8 horas. 

La Calle Corrientes, ícono de la noche porteña

La avenida Corrientes tiene 70 cuadras de largo, pero en un tramo que ocupa tan solo siete de ellas -precisamente entre las avenidas Callao y 9 de Julio- se puede vivir una de las mejores noches de Buenos Aires. Actualmente, ese trayecto de una de las calles más tradicionales de la ciudad se hace peatonal de noche, invitando a disfrutar en una tranquila caminata con vista a las luces del centro porteño. Pocas cosas son tan propias de la idiosincrasia de la capital argentina como terminar un día recorriendo las librerías de Corrientes para luego mirar una buena obra en alguno de sus tantísimos teatros, comer unas cuantas porciones de muzzarella en una de sus icónicas pizzerías y terminar la noche con un gran helado.