Este templo fue levantado en 1875, según un proyecto del arquitecto Ernesto Bunge.
Esta iglesia, en estilo moscovita del siglo XVII, fue inaugurada en 1904.
En esta plaza se alza el Obelisco y sobre el suelo de la misma se destacan los escudos de las provincias argentinas.
En 1783 se levantó en este lugar un oratorio dedicado a santa Lucía de Siracusa.
Fue la iglesia en la que el Papa Francisco sintió el llamado divino para consagrar su vida al evangelio.
Está ubicado en un edificio histórico de Buenos Aires de más de 150 años.
El edificio posee una biblioteca y una hemeroteca abiertas al público, además de sus tres salones y el recinto de sesiones.
Carne de primera calidad y gran selección de vinos para acompañarla.
Es un clásico de la calle Corrientes y se caracteriza por la abundancia de sus platos.
Emblema del barrio, en él descansan porteños que construyeron la historia de la Ciudad.