Uno de los lugares en los que la noche de Buenos Aires adquiere una magia irrepetible.
Pizza al molde y con mucho queso.
De posada a restaurante, una esquina que mantiene el encanto del paso del tiempo.
Se trata de una joya histórica recuperada y hoy es referente de la actividad cultural.
Posee más de 150 obras de reconocidos artistas internacionales.
Una joya arquitectónica de comienzos del siglo XX que fue puesta en valor gracias al trabajo minucioso de años.
Una parrilla con ambientación de bodegón que tiene varias sucursales.
Promueve la reflexión sobre la identidad de los argentinos y los múltiples procesos históricos que condujeron a la formación del país.
Es un espacio de arte y cultura pluridisciplinario, interdisciplinario y abierto.
Un restaurante con raíces españolas que siempre voló alto. Historia centenaria, mística y el mejor puchero.