Hasta mediados del siglo XIX el Río de la Plata llegaba a los pies de estas barrancas.
Esta galería comercial cuenta con una famosa peluquería que frecuentaba el Papa Francisco.
En pleno centro de la Ciudad, esta es una de las salas por donde pasa la magia de la noche de Buenos Aires.
En 1783 se levantó en este lugar un oratorio dedicado a santa Lucía de Siracusa.
Un monumento a la pizza fundado antes que el Obelisco.
Una de las clásicas de la Av. Corrientes.
Pizza al molde y con mucho queso.
Se inauguró en 1887. La legislatura porteña lo declaró Bar Notable.
El “gentlemen's club” más antiguo de Sudamérica funciona con dos propuestas: un elegante salón a la carta y un bodegón con parrilla libre.
Recorré el tradicional barrio de Caballito a bordo de un verdadero tranvía.