Los Galgos nació en 1930, cuando un asturiano montó un café en la esquina de Lavalle y Callao, transformando un lugar en el que hasta entonces se había asentado la firma Singer con sus máquinas de coser.
En 1948, la familia Ramos se puso al frente y el bar vio entrar a grandes figuras de la vida social argentina, como Discépolo, Pugliese, de Caro y Troilo. Pronto se convirtió en leyenda. Pero tras décadas de servicio, tuvo que cerrar sus puertas por un tiempo.
Hasta que, en 2015, reabrió de la mano del gastronómico Julián Díaz y la diseñadora e ilustradora Flor Capella, ambos creadores del bar 878. Ellos no sólo reconstruyeron el local con materiales originales, sino que sumaron su trayectoria gastronómica para crear un espacio nuevo, con la mística de siempre más un espíritu renovado.
Este Bar Notable de Buenos Aires fue declarado por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como “Sitio de Interés Cultural” y obtuvo la distinción oficial del Ministerio de Producción de la Nación de “Sello de Buen Diseño Argentino”. En Los Galgos prometen buscar la calidad en cada plato, recibir a las personas con amabilidad y cariño, y sostener cada día un lugar que respeta la historia sin caer en la nostalgia.
Recorré los barrios más emblemáticos.