De posada a restaurante, una esquina que mantiene el encanto del paso del tiempo.
En este templo, dedicado a San José e inaugurado en 1939.
En el medio del céntrico hotel, un salón reúne esculturas de principios del siglo XX y terminaciones con molduras de estilo.
Una esquina inaugurada en 1950 que conserva toda su magia. Menú especializado en caracoles, ranas, mejillones y mariscos en general.
Esta plaza fue escenario de importantes hechos históricos.
Por debajo de la Manzana de las Luces corren antiguos túneles construidos en la época colonial.
Fue consagrada en 1916 y cuenta con una gran custodia de oro y plata.
Una fórmula ganadora en el tiempo.
Ilustra la historia de la Orden Franciscana y el influjo que produjo en la evangelización.
Esta tienda es una invitación a viajar en el tiempo y en el espacio.