De posada a restaurante, una esquina que mantiene el encanto del paso del tiempo.
Una fórmula ganadora en el tiempo.
El Colegio Máximo de San Ignacio se trasladó a esta manzana en 1662.
Esta plaza fue escenario de importantes hechos históricos.
En el medio del céntrico hotel, un salón reúne esculturas de principios del siglo XX y terminaciones con molduras de estilo.
El edificio posee una biblioteca y una hemeroteca abiertas al público, además de sus tres salones y el recinto de sesiones.
En la nave central se colocó, "La glorificación de San Francisco".
En esta plaza se alza el Obelisco y sobre el suelo de la misma se destacan los escudos de las provincias argentinas.
Fue consagrada en 1916 y cuenta con una gran custodia de oro y plata.
Ilustra la historia de la Orden Franciscana y el influjo que produjo en la evangelización.