Hasta mediados del siglo XIX el Río de la Plata llegaba a los pies de estas barrancas.
La Ciudad de Buenos Aires está preparada para brindar alojamiento a diez millones de turistas cada año.
Se trata de una joya histórica recuperada y hoy es referente de la actividad cultural.
Un lugar que creció rápidamente por la calidad de su comida.
Una esquina inaugurada en 1950 que conserva toda su magia. Menú especializado en caracoles, ranas, mejillones y mariscos en general.
Es uno de los Bares Notables más tradicionales del barrio de Barracas y un refugio elegido para la charla y el encuentro.
Este templo fue levantado en 1875, según un proyecto del arquitecto Ernesto Bunge.
Es un clásico de la noche porteña que atrapa a diferentes públicos.
Esta sala fue inaugurada en 1915 y tiene un estilo arquitectónico de la belle epoque.
En esta casa de fines del siglo XVIII, vivió el pintor y dibujante marplatense.