Desde su muelle de más de 500 metros, se admira el río y la ciudad.
Declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad, este lugar reúne el trabajo de años de Juan Carlos Pallarols y de toda una familia de orfebres.
Reconocida por su imponente arquitectura, se destaca su mítico mirador; posee un valor cultural incalculable.
Es uno de los monumentos más emblemáticos para la comunidad libanesa en Buenos Aires. Su liturgia es católica maronita.
Es el espacio verde más grande de la Ciudad. Conexión con la naturaleza, recreación y entretenimiento asegurados.