Fue el primer Museo Judío de América Latina y se ubica en el antiguo barrio judío de Buenos Aires.
Hasta mediados del siglo XIX el Río de la Plata llegaba a los pies de estas barrancas.
El terreno donde se alza esta basílica fue cedido a la orden de los dominicos.
En la nave central se colocó, "La glorificación de San Francisco".
Su majestuosa construcción lo constituye como uno de los principales exponentes del estilo Beaux-Arts
El Colegio Máximo de San Ignacio se trasladó a esta manzana en 1662.
Cuenta con un museo, una pinacoteca y una biblioteca especializada.
Este templo fue levantado en 1875, según un proyecto del arquitecto Ernesto Bunge.
El edificio, obra del ingeniero Eduardo Castilla, se inauguró en 1881.
Esta casona fue vivienda y taller del escultor argentino Rogelio Yrurtia.