Es la expresión de la cultura criolla en el barrio de Mataderos.
Fue el primer Museo Judío de América Latina y se ubica en el antiguo barrio judío de Buenos Aires.
Su historia se inicia en la década de 1890.
Hasta mediados del siglo XIX el Río de la Plata llegaba a los pies de estas barrancas.
El terreno donde se alza esta basílica fue cedido a la orden de los dominicos.
En la nave central se colocó, "La glorificación de San Francisco".
Su majestuosa construcción lo constituye como uno de los principales exponentes del estilo Beaux-Arts
El Colegio Máximo de San Ignacio se trasladó a esta manzana en 1662.
Cuenta con un museo, una pinacoteca y una biblioteca especializada.
Este templo fue levantado en 1875, según un proyecto del arquitecto Ernesto Bunge.