Palacio de Aguas Corrientes

A fines del siglo XIX fue el depósito de agua más importante del continente.

A fines del siglo XIX fue el depósito de agua más importante del continente y pertenece a una una agrupación arquitectónica bajo Protección Histórica.
Fue proyectado por los ingenieros Bateman, Parsons y Bateman. El depósito se compone por doce tanques de hierro de 6.000 m3 de capacidad, distribuidos a lo largo de tres pisos, cuyo peso es soportado por columnas de fundición. Las fachadas están revestidas con más de 130 mil ladrillos esmaltados y 170 mil piezas cerámicas que fueron fabricadas especialmente en Bélgica e Inglaterra; Así se escondieron los tanques, que eran considerados carentes de belleza. Los techos verdes provienen de Francia.

En 1974 fue parcialmente demolido para una reforma integral de la institución. En estado original solo permanecen la fachada de Av. Córdoba y sobre calle Riobamba y Ayacucho, dos sectores de los frentes. Pequeños jardines los rodean, cerrados por una destacable verja de herrería que apoya sobre pilares de mampostería. Dentro de la corriente ecléctica, este diseño refleja influencias neogóticas, ojivas y muros almenados.