Gran Parrilla Crámer

Se destaca por sus provoletas y variedad de brochettes

Esta parrilla fue fundada por tres hermanos gracias a su trabajo, fuerza de voluntad y dedicación. El lugar es tradicional, con parrilla a la vista y mozos entrenados. Los fanáticos de la casa afirman que las provoleta cheeses son de las mejores que se comen en la ciudad. Además de los cortes clásicos, la parrilla se destaca por la calidad y variedad de sus brochettes, matambrito de cerdo, bife de chorizo y buenas papas fritas y ensaladas. Muy concurridas las noches de los fines de semana y los domingos al mediodía.

Inauguración: 1986
Epecialidad: provoleta y variedad de brochettes

 

Balbin, Ricardo, Dr. Av. 2782

Besares Parrilla Urbana

La gran parrilla, a la vista e iluminada, es la protagonista del salón.

Cabaña Las Lilas

Carne de primera calidad y gran selección de vinos para acompañarla.

Club El Don

Además de los cortes de carne tradicionales, ofrece muy buenas entradas.

Don Julio

Obtuvo el puesto 21 de los “Mejores 50 Restaurantes de América Latina” en 2016.

Don Zoilo

Platos abundantes y mozos de oficio que saben orientar al cliente.

Ecoparque

El antiguo Zoo de Buenos Aires, transformado en un Ecoparque interactivo, educativo y ambiental.

El Desnivel

Es el clásico bodegón con parrilla del barrio: familiar y ruidoso.

El Ferroviario

Tiene porciones muy abundantes y precios lógicos.

El Mirasol de Boedo

Un histórico restaurante que abrió sucursales en otros barrios.

El Obrero

A principios del siglo XX, los obreros inmigrantes podían comer ahí a precios accesibles.

El Pobre Luis

Creada por un uruguayo, ofrece especialidades de su país como las pamplonas.

El Rosedal

Más de 18.000 rosas decoran este espacio verde de ensueño.