A partir del 20 de marzo de 2020 y por el Decreto 297/20, todo el país ingresó en un período de

aislamiento social, preventivo y obligatorio.

¿Qué significa?

Que no podés salir de tu domicilio o alojamiento en la Ciudad más que para proveerte de

artículos esenciales, como alimentos, artículos de limpieza y medicamentos.

Si no cumplís con estas normas, estás cometiendo un delito.


En caso de haber viajado a un país donde circula el virus o haber tenido contacto con

algún enfermo, debés permanecer durante 14 días en aislamiento.

Y si además tenés algunos de los síntomas, llamá gratis al 107


Para más información, mandá un correo electrónico a turismo@buenosaires.gob.ar

El Vesuvio

Fue fundada en 1902 por un matrimonio de inmigrantes italianos...

El Vesuvio, la primera heladería del país, fundada en 1902 por un matrimonio de inmigrantes italianos, los Cocitore, actualmente continúa funcionando en Corrientes 1181.
Fue declarada Sitio de Interés Cultural por su aporte a la identidad porteña desde 1902 por Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La familia Cocitore, que introdujo en el país la primera máquina manual para fabricar helados, inauguraba en los comienzos del siglo la que se convertiría en la célebre heladería El Vesuvio, la primera de la Argentina. Dos personas debían operar la manivela del gran cilindro de cobre que, rodeado de hielo y sal, prescindía de la energía eléctrica para fabricar ricos helados. En 1920, para asegurarse la actividad del local durante todo el año, ampliaron su rubro a confitería, sirviendo chocolate con churros y una sabrosa pastelería.
Deambularon por el local -ubicado a pocos metros del Obelisco- personajes famosos, como Carlos Gardel, Juan Manuel Fangio, Alfredo Palacios, Luis Sandrini y Jorge Luis Borges, entre muchos otros. Y Astor Piazzola, con la poesía de Horacio Ferrer, plasmó en el tango La última grela su homenaje a El Vesuvio.
En la actualidad el lugar es sede de múltiples actividades culturales: muestras plásticas, presentaciones de libros, homenajes, que agregan un atractivo aún mayor a su oferta comercial y lo promueven como un sitio de referencia de la porteñidad para vecinos y turistas.
Hoy, trascurrido más de un siglo de su apertura, y a pesar de las tecnologías modernas, sus dueños se jactan de seguir elaborando un helado artesanal.
Los gustos más requeridos: dulce de leche solo o con merengue, chocolate con naranja, crema Vesuvio, súper sambayón, vainilla.

 

 

CORRIENTES AV. 1187